IGLESIA DE LA UNIDAD

 

PATRIARCAT ORTHODOXE DES NATIONS

 

 

 IGLESIA ORTODOXA

 

  CONSTITUCIONAL

Y CANONICA

 

 

En Colombia:

 Nuestro rito es ortodoxo Latino-Americano en Español

Compendio de los diferentes ritos existentes ortodoxos

 

Ubicaciòn

 

Carrera 15 D No. 18 A 84 Sur

Barrio Villa Luz El Escondite de José Compartir Soacha Cundinamarca 

Colombia

 

BIENVENIDO

 

Oficina Principal

Vicaría  Metropolitana Primada de Colombia su beatitud ++ Metropolíta

Antonio I

PHD en Teologìa y Moral

Calle 69 C No. 78-38 Sur Barrio Nueva Granada Bogotá Colombia

 

Decreto Patriarcal No. 310/2014

Patriarcado Ortodoxo de las Naciones 

 

 

E MAIL UNICOS

 

primadometropolitaantonio@gmail.com

 

velasquezjose144@gmail.com

 

 

VOCACIONES

 

vocacionesenlaortodoxiadelafe@gmail.com

 

 

 

1 Corintios 3:3

porque todavía sois carnales. Pues habiendo celos y contiendas entre vosotros, ¿no sois carnales y andáis como hombres? Porque cuando uno dice: Yo soy de Pablo, y otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois simplemente hombres? ¿Qué es, pues, Apolos? Y ¿qué es Pablo? Servidores mediante los cuales vosotros habéis creído, según el Señor dio oportunidad a cada uno.…

                                 Santiago 4:11 

Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres cumplidor de la ley, sino juez de ella

 

 Intercommunion et inter   synodal agreement entre AOCC et le Patriarcat

 

 

Le Saint Synode de AOCC ( American Orthodox Catholic Church) et notre patriarcat Orthodoxe des Nations a signé un accord d’intercommunion et de de reconnaissance mutuelle. Les deux synodes vont travailler ensemble et s’engagent sur le chemin de l’Unité.

 

Patriarcado Ortodoxo de Naciones es un miembro de NACIONES UNIDAS cuya afiliacion es como un Integrated Civil Society Organizations System:
Nombre de la organización: Patriarcado Ortodoxo de Naciones-Iglesia de la Unidad
acrónimo de la organización en Ingles: PONCU

 

 S.E. ++ Metropolita Antonio I, Dr. Primado Ortodoxo de Colombia,  Representante Legal Antigua Iglesia Apostólica en la Ortodoxia de la Fe, con personería jurídica especial No. 3536 del 30 de Octubre del 2009 Ministerio del Interior. Iglesia del Patriarcado Ortodoxo de Naciones “Iglesia de la Unidad”.

 

Introducción sobre el Patriarcado Ortodoxo de Naciones:

 

El Patriarcado Ortodoxo de las Naciones no es el resultado de la importación y puesta en práctica del pasado reciente de realidades extranjeras y de costumbres ancestrales en nuestro país (Francia), siendo así; estas realidades incorporadas a la historia de las Iglesias ortodoxas de la emigración (exilio), que tienen su plena justificación para los extranjeros que quieren conservar sus costumbres de fe y tradición ortodoxas según su cultura como lo son los griegos, rusos, ucranianos, etc.

Nuestra iglesia, por el contrario es una "fundación local", cuyo fruto ha madurado mucho durante el curso de los siglos. Recibió exactamente las mismas influencias que, en su rica variedad, constituían el alma de nuestro pueblo, y las aplicó al servicio divino.

Es por excelencia, una Iglesia local o nativa (nacional).

La Iglesia del Patriarcado Ortodoxo de Naciones es en cada país una iglesia local, como todas las que han aparecido en todas las naciones, en primer lugar dentro del Imperio Romano y fuera de sus límites.

También es una Iglesia de Francia, es decir, una iglesia local de acuerdo con el principio de unidad en la diversidad que rige la organización de las Iglesias ortodoxas. Por lo tanto, de acuerdo con el mismo principio, nunca se ocupa de hacer uso de ningún otro idioma que no sea la lengua materna de las personas en Francia, francés, en España el español, en Portugal el portugués, etc. Esto se aplica como principio en cada país donde nuestra Iglesia opera.

En consonancia con mantener la lengua vernácula ello aplica para restaurar algunas prácticas litúrgicas locales específicas de Occidente, pero abandonados durante los últimos siglos y que las Iglesias Orientales han desconocido como un modelo cuyos usos reflejen la integridad de la fe ortodoxa y la tradición de la Iglesia indivisa del primer milenio, y que sirven para ayudar a los fieles a tomar una más íntima consciencia de los misterios litúrgicos.

Por lo tanto, No representa, en el caso de su fundación en Francia y así para el resto del mundo donde estamos presentes, como decíamos, a un retorno arqueológico de una fe ambigua para un estado de la Iglesia existente para la vida y el siglo VII en la Galia, pero Si es, el resurgimiento visible de una corriente que nunca dejó de manifestarse a través de diversas personalidades, y que tienen sus fuentes en el patrimonio de la Iglesia indivisa.

 

Te preguntarás: ¿Por qué Patriarcado Ortodoxo de Naciones, Iglesia de la Unidad?

 

Nuestra Respuesta:

 

Por un tiempo Obispos, sacerdotes y clero Ortodoxo, con sucesión apostólica y canonicidad válida, con estudios y formación concreta, se reunieron en Sínodo en oración y discernimiento, para examinar la realidad actual del mundo desde una perspectiva antropológico social, en un mundo cada día más tecnificado y globalizado, bajo una mirada conceptual teológico espiritual y religioso bajo la fe ortodoxa, para dar una respuesta clara, cercana y misericordiosa al hombre con sed de Dios, que por diferentes situaciones de su propia vida y por una clara exclusión desde el seno de sus propias iglesias y/o confesiones, sean de tradición católica ( entendida como una iglesia universal: de rito latino, ortodoxo o anglicano, u otras tradiciones) los han llevado a vivir en una lejanía o ausencia de vida sacramental, donde en vez de ser hijos de Dios por el bautismo y sin importar ritos o comunidad religiosa, son huérfanos por burocracias y reglas incomprensibles para su realidad cultural e inmisericorde de Jerarcas que lejos de ser como Jesús Buen Pastor, son profesionales de la fe y no servidores de la Fe, Doctrina y Santa Tradición, ajustada a los tiempos en que el hombre vive.

Nosotros como Patriarcado e Iglesia particular Autocéfala, queremos seguir a Nuestro Señor Jesucristo, quien Nos ordenó tanto a sus discípulos y los que le sucedieran, a ir por el mundo a predicar el evangelio a todo hombre sin importar su condición, con el objeto de dar testimonio de su mensaje de salvación que es universal, y de ahí es que nace el concepto de catolicidad y su riqueza en la diversidad de los hombres en el mundo en un momento histórico conocido, y no solo al medio oriente donde fue su presencia y en donde fundó su Iglesia, y no ella a Él, así como luego se fundó en occidente la iglesia de rito latino, así como con el correr de la historia se fueron modificando o surgiendo iglesias que fueron dando respuesta a los hombres según su propio contexto pero con un contenido teológico acorde (teológico contextual) y no teológico literal.

Es claro pues que es Jesucristo quien le da la vida a la iglesia y no ella a Él, ni su doctrina, ni el colegio apostólico, ya que solo se preserva y propaga el mensaje de Cristo y no se es el dueño absoluto ni intérprete exclusivo por ostentar una jerarquía dominante, sea por su riqueza y poder, sino más solo por la vivencia de quienes profesan y confiesan a Jesús como único medio de Salvación y se constituyen en la Iglesia Universal Indivisa más allá de las particularidades que cada Iglesia en todo el mundo tenga, y no por exclusividades de poder o por detentar alguna clase de antigüedad histórica.

Jesús cuando entra a la casa de Zaqueo, le da la salvación sin preguntar su condición social y moral, al curar a los leprosos, solo les dice sigan con los ritos de purificación prescritos, pues no quiso abolir la ley de Moisés que regía en su propio contexto socio cultural comprendiendo esta significación en la Palestina de su época, sino que persiguió darle su justa razón en el amor, ya que la letra de la Ley mata (tomada literalmente) …más la Ley tomada desde una perspectiva contextual en su Espíritu da Vida, así como al perdonar a la mujer que iba a ser lapidada, no le pregunto el pecado, solo le dice nadie te culpa ni juzga, ve y no peques más, al curar en el día sábado, expresa la libertad de ser del hombre ante Dios, que se debe amar y adorar, responsablemente y no condicionado a reglas que limitan la misericordia y la piedad, así como cuando al curar a los enfermos le cuestionan su proceder y con la sencillez del amor y la perfección de la oración les dice, que es más fácil ; decir ….levántate y anda o ¿ tus pecados te son perdonados?. El mismo proceder tuvo cuando todos tratan de agasajarlo y darle privilegios y buscar puestos de honor, y les expresa con claridad que no todo el que le dice Señor, Señor, entrará al reino de los cielos, sino el que hace la Voluntad del Padre.

Dentro de esta realidad histórica y socio cultural es que actualmente miles de millones de personas, no tienen vida sacramental, que es el camino de la Gracia, desde nuestra propia mirada y fe ortodoxa, y esto se aprecia cuando no se es un descendiente étnico religioso de las sedes apostólicas tradicionales, las que se empeñan en mantener más las formas, que predicar al Cristo muerto y resucitado, quien es el Señor de la vida y de la historia, pues Él es el inicio, desarrollo y fin de le Iglesia, a la que le da la continuidad, otorgando el depósito apostólico por medio del mandato de predicar y hacer lo que él hizo dando ese poder por imposición de las manos para transmitir a otros el ministerio que da el orden sacerdotal y episcopal, permitiendo la evangelización con el aporte de todos los hombres de buena voluntad.

Ante la realidad de las personas que buscan vivir y sentir la fe ortodoxa en cada país de donde son nacidos, y que al no poseer la herencia étnica de las sedes apostólicas ortodoxas tradicionales e incluso no son descendientes de las primeras misiones evangelizadoras de las primitivas y desarrolladas comunidades eclesiales, comunidades que defienden la pureza de la Recta Doctrina, la Santa Tradición y su desarrollo pastoral temporal en el mundo, y que aun así, no por ello garantizan que muchos de sus fieles puedan o vivan de corazón la recta doctrina que heredaron, mas solo vivan y repitan solo ritos o formulas por costumbre, ausentes de piedad y Santo Temor, ya que sus Divinas Liturgias y Ritos son ocupados para recrear hechos históricos culturales del pasado dentro de sus comunidades lo cual es válido, tanto como evento religioso como social y así preservar su visión de pureza étnica o tradición religiosa, la que no juzgamos, mas todo esto nos demanda valorar a la luz de los contextos socio culturales, religiosos y espirituales lo que muchas personas hoy necesitan para vivir la espiritualidad y fe ortodoxa.

Surge así en el año 2009 el Patriarcado Ortodoxo de Naciones, Iglesia de la Unidad, ...dando respuesta a esta realidad cultural, social y religiosa ante la existencia mundial de grupos de personas sedientos de Dios, de vivir la perfección de Cristo en su realidad cultural y social, pero que son rechazados por las comunidades existentes o son condicionados por no ser étnicos religiosos, siendo que todos son bautizados e hijos de Dios, se hallan huérfanos espiritualmente por estructuras étnico culturales, que lejos están del mensaje y orden de Cristo de bautizar y predicar el evangelio del amor, la misericordia y la plenitud de la vida en Cristo.

Sin importar las sedes patriarcales (lugar tradicional donde se fundaron los primeros patriarcados ortodoxos) que más se empeñan en mantener su estatus de primacía y de servir a todos de manera inclusiva como así lo manda Jesucristo Dios y Hombre Verdadero, Único Fundador de la Iglesia y sostén de esta.

 

Entonces: ¿Por qué Patriarcado Ortodoxo de Naciones, Iglesia de la Unidad?,

 

Pues es simple la respuesta:

 

En un mundo tan fragmentado y multicultural, con su riqueza y miserias pues es de seres humanos y no ángeles, estos hombres de buena voluntad y búsqueda de Dios en sus vidas y comunidad, necesitan respuestas espirituales específicas, acompañamiento religioso y sacramental en el mundo y al ser el Evangelio Universal nuestro Patriarcado asume su rol Religioso y Espiritual sin fronteras pero respetando los estados-naciones, y sus normas particulares, valorando la diversidad.

Siendo así, estos nuestros principios rectores, es que asumimos que la iglesia es una asociación de fieles, constituida por Dios, esto es, una reunión de creyentes unidos en la comunión de la fe cristiana ortodoxa, con Legislación Divina, basada en la sagrada institución del Sacerdocio y en los Santos Sacramentos. Por ello es que nosotros tenemos la certeza de que N. S. Jesucristo es la única cabeza de la Iglesia porque así nos lo enseña S. Pablo: "Porque nadie puede poner otro fundamento, fuera del que ya está puesto, el cual es Jesucristo" (I Cor. 3:11).

 

Por tanto, la Iglesia es una edificación divina, cuya cumbre está constituida por el propio Salvador, y que por esta razón no puede ser modificada o alterada. No puede poseer otra cabeza o jefe que N. S. Jesucristo. Las enseñanzas de S. Pablo prueban plenamente esta verdad: "Y El (JC.), es la cabeza del cuerpo de la Iglesia: es el principio y el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia" (Colos. 1:18). San Pablo denominase a sí mismo "Ministro de la Iglesia, conforme a la determinación de Dios" (Colos. 1:24), olvidándose en absoluto de su dignidad apostólica.

 

La Iglesia Cristiana Apostólica se llama también Ortodoxa porque conservó al pie de la letra todas las enseñanzas sobre la sagrada fe sin ninguna alteración desde el tiempo de los Apóstoles y de los primeros seguidores de N. S. J.C., de la cual no fue añadido o reducido por autoridad humana alguna, sino solo vivir según las sagradas enseñanzas básicas de la religión cristiana y en contexto a los tiempos actuales que vivimos, que no son los tiempos culturales del pasado.

 

¿Qué quiere decir Ortodoxo?:

 

Aquel que cree correctamente, conservando inalterable la fe original pero que sabe acometerse en una teología no ya tan literal sino más bien contextual, es decir colocar la teología bíblica y la teología católica de siempre a la realidad del mundo actual, siendo así un Cristo Salvífico contextualizado a la luz del mundo de hoy y no de la historia antigua que fue epocal y usaba contextos históricos y comprensibles para las personas de su tiempo. La Santa Iglesia Católica Apostólica se enorgullece con toda justicia de poder denominarse Ortodoxa, pues la historia es el testimonio inconfundible de las luchas y de los sufrimientos que sobrellevó para mantener con pureza cristalina la celestial perla de las enseñanzas del Salvador, pero no debemos olvidar que todas estas realidades, se deben enmarcar en los momentos históricos, sociales particulares de cada pueblo, país, nación y estado, es decir vivir y predicar una Ortodoxia contextual y no tan literal, es así que germina y da origen al Patriarcado Ortodoxo de Naciones, Iglesia de la Unidad, ante la ausencia de respuestas claras, certeras, honestas, comprensibles, misericordiosas, sencillas, equilibradas, respetuosas de cada vida y desarrollo de esta. Es así, que por la Gracia del Señor de la vida y de la historia, se desarrolla la creación e instauración del Patriarcado Ortodoxo de Naciones, Iglesia de la Unidad, pues todas las sedes apostólicas fueron creadas por obispos y sacerdotes temporales por una necesidad administrativa y un orden jurisdiccional geográfico, sea por los primeros Apóstoles o sus sucesores, pero respondiendo al legado del mismo Cristo, único fundador de la Iglesia y sostén, cuyo mandato fue esparcir la buena nueva de salvación a todo el mundo, fundando comunidades en su nombre, pues Cristo vivió, resucitó y vive presente en el ministerio sacerdotal y en toda la comunidad que es su Iglesia inserta en el mundo actual, y cuyos ministros de hoy como los de ayer deben continuar con ese mandato de evangelizar, desde la propia realidad sociocultural, respetando a cada integrante de la sociedad en su legítimo y libre albedrío de aceptar o rechazar al Señor y con esperanza cierta, que la oración, la búsqueda del dialogo fraterno, con testimonio de vida como base de misión, con una libre y gratuita vocación de servir al pueblo de Dios y no para servirse de él, basado en la búsqueda de un dialogo que acerque, establecida por Nuestro Señor en la Santa Cena, cuya Eucaristía acerca y no separe, como sucede con costumbres y ritos que son necesarios para acompañar de un modo espiritual, con devoción, dando un ordenamiento a la liturgia que se representa, recuerda, dando significado a la vida y enseñanza salvífica, pero siempre teniendo como piedra fundante que Jesús solo dejó las Palabras Consagratorias y no otros ritos o normas litúrgicas, y este es el mandato eterno de amor, para evangelizar desde una realidad estereotipada en la paradoja del mundo, al que no rechazamos ni juzgamos sino que ante un mundo vacío de Dios, aburrido y decepcionado de tantas burocracias, de encarcelamiento espiritual, ligereza de vida e imposiciones de pesos morales y espirituales que muchas de las jerarquías de cualquier Iglesia no viven pero imponen a los otros sin caridad y respeto al hombre.

Es así que desde los años en que nuestra Iglesia tiene existencia y reconocida sucesión apostólica por el Patriarcado de Alejandría en su momento, es que en el año 2014, en Italia, los Obispos que formábamos en 2009 la Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Europa, reunidos en Sínodo como miembros canónicos, y bajo la autoridad del Patriarca Nicolás Iro, hemos establecido denominarnos Patriarcado Ortodoxo de Naciones, Iglesia de la Unidad, sin una particularidad racial (étnica) de fe ortodoxa, para acoger a todos los que buscando un lugar de comunión y vida religiosa espiritual, sea acorde a los momentos culturales y movimientos sociales que el hombre vive, y que lo puedan hacer bajo un matiz cristiano ortodoxo que contemple la realidad del mundo y la particularidad en donde cada persona vive y deseando sentir una espiritualidad viva y salvífica, dentro de una comunidad mundial de iglesias de fe ortodoxas, sean acogidos todos y todas nuestras Iglesias extendidas por el mundo bajo la denominación de Patriarcado Ortodoxo de Naciones.

Como Iglesia de la Unidad, el Patriarcado Ortodoxo de las Naciones: y con la celebración de los diferentes Sínodos de Obispos que se realizaron en los 5 (cinco) continentes ha aprobado tanto las Constituciones y Derecho Canónico propio para todos, y por unanimidad en nuestro Patriarcado sea aceptado, aprobado y dado por válido, todo los diferentes estilos de ritos o celebraciones litúrgicas, siempre que en cada uno de estos se use la Epíclesis, que dan validez a la consagración del pan y el vino, por tanto todos los ritos o misales existentes sean de rito latino, ortodoxo, galicano, mozárabe, siriano, anglicano, luterano, etc., en la que cada miembro de nuestra Iglesia, sean fieles, sacerdotes, monjes, monjas, eremitas urbanos, Obispos, y otros puedan participar, todos puedan comulgar bajo las dos especies (pan y vino consagrado: entendido por pan ácimo (hostias) o pan levado respetando la idiosincrasias y cultura particular de la comunidad o iglesia en la que se participa como invitado, sea concelebrando u oficiando bajo nuestra jurisdicción eclesiástica ), dando así fidelidad para que todos seamos uno como Dios y el Hijo son uno, siendo nosotros una Iglesia peregrina en la tierra todos unidos por Cristo su Cabeza respetando la unidad pero vivenciado en la diversidad de ritos y de iglesias.

Por tanto: todos los miembros de nuestro patriarcado pueden comulgar en cualquier tipo de rito sea el latino, los diferentes ritos que hay en las diferentes tradiciones ortodoxas como son ; Misa de San Juan Crisóstomo, San Thikón, rito Galicano, Tridentina, Concilio Vaticano II, etc., o los ritos Anglicanos, Episcopales, Luteranos… etc., que serán tomados como válidos, pues los ritos son construcciones humanas, y el Único mandato de Nuestro Señor en la última cena fue: Hagan esto en conmemoración mía; dándonos así la celebración de la santa cena bajo las dos especies de pan y vino consagrado…el resto de lo que conocemos como ritos, ornamentos, liturgias o misas es un patrón, o construcción de las diferentes denominaciones eclesiales (cada Iglesia ha adoptado a lo largo de la historia y además las ha ido cambiando (en relación de cómo realizar la misa) y entonces adopta una o más de una forma de celebrarla, pues como la misa es una estructura en donde los fieles acompañados por un sacerdote recuerdan diferentes momentos de la vida de nuestro Salvador, todas estas liturgias son aceptables, lo único que Si Nos debe importar es que al momento de la consagración del pan y el vino este presente la Epíclesis y que todos participemos y comulguemos bajo las dos especies.

Con nuestras oraciones a todos los que hayan comprendido la profundidad de nuestra Iglesia, a la que deseamos invitar a vivir en la unidad de la Fe.

Contáctanos y podremos conformar una comunidad de fieles si así lo deseas. O si sientes real vocación para ser ministro ordenado y trabajar para ello...comprende que deberás no solo aspirar ser ordenado sino el de formarte para poder mejor servir.

Aclaración:

Es importante que para poder ser ordenado en los distintos grados del orden sacerdotal, El candidato admitido o ya miembro de nuestra Iglesia de la Unidad sea por incardinación y/o seminarista : deba asumir el compromiso real y sincero de no solo querer recibir el orden, sino además el trabajar como laico para proveerse de su propio sustento económico ( según nuestras constituciones y derecho canónico aprobados en el 2015 en el Sínodo General), puesto que el ministerio es una respuesta a servir a Dios y a la Iglesia para ser un conducto y comunicador entre lo Divino y los fieles de manera libre y VOCACIONAL y no el ejercicio de un Trabajo Ni es el ejercicio de una Profesión.."...:" para nosotros el ministerio Episcopal, Sacerdotal y/o Diaconal es un ministerio de servicio gratuito vocacional.

Demás esta recordarlo que cada candidato al pertenecer a nuestra Iglesia de la Unidad, o que ya es un ministro nuestro, cada uno debe de proveer servicios eclesiales teniendo comunidad de laicos a los que atender y asistir, y algo MUY Importante:

La formación previa y continua es una base y necesidad importante por lo que todos debemos estar idóneos para el ejercicio ministerial por lo que todos se comprometen en estudiar en nuestro seminario a distancia "Seminario Mayor Misioneros Ortodoxos de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote ", o en otros que deberán definir y luego mostrar las credenciales pertinentes que así lo acrediten, para garantizar una acorde formación sacerdotal o laica comprometida con la función que libremente hemos asumido y también el certificarnos con nuestros diplomas y/o con los centros formativos con los que poseemos acuerdos de formación con otras denominaciones con formación ecuménica, pues es claro que ”...nadie da lo que no tiene...”, y si no estamos formados poco podremos hacer y seriamos uno más de los que pobremente insisten en ser clérigos sin estudios y nada tendríamos para ofrecer...todo esto es complemento ya que lo primordial es tener una: alta vocación, vida espiritual, lectura y buen uso del lenguaje tanto hablado como el escrito.

Además es importante el saber separar las cuestiones privadas y económicas sin que se mal intérprete: " los asuntos de nuestra vida familiar no es que no nos importen, pero sin que se nos mal interprete NO pretendemos deshumanizarte...sino sólo que no usemos todas las cuestiones antes mencionadas para no trabajar en el ministerio que libremente buscamos y solicitamos para ser ordenado...y que luego por nuestro incumplimientos mintamos o acusemos falsamente a nuestros superiores o hermanos que nos han acogido en la Iglesia de la Unidad Patriarcado Ortodoxo de Naciones para con esas malas acciones justificar nuestras graves faltas y por sobre argumentar falsamente toda deslealtad a Dios y a la institución que nos recibió.

 

NUESTRO PATRIARCADO ORTODOXO DE NACIONES ESTÁ EN COMUNION CON: La Iglesia católica-ortodoxa de América (OCCA) con 100 años de presencia en Estados Unidos y el mundo, entre otras Iglesias tanto Ortodoxas como de tradición Latina.

Somos una Iglesia y Patriarcado Autocéfala, es decir (una Iglesia autónoma), somos una jurisdicción del cristianismo ortodoxo, que se estableció primeramente en los Estados Unidos hace unos 100 años bajo la OCCA, luego obtuvimos el permiso de establecimiento en Europa en Francia adquiriendo el nombre de Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Francia, bajo la autoridad de la OCCA en los primeros años.

Nuestro nombre indica que pertenecemos a esa parte de la iglesia universal (“católica") que debe ser conocida por las tradiciones de la antigua cristiandad ("ortodoxa"), especialmente en sus formas orientales, no romanas. Debido a que el Espíritu Santo sigue actuando entre nosotros, permitiendo que nos lleve a nuevas direcciones siendo esta la manera más fiel para dar testimonio de la verdad apostólica - como, por ejemplo, la apertura de las órdenes sagradas a los cristianos bautizados que están llamados a ser ministros, independientemente del estado civil o ejercicio de su sexualidad, y nos encontramos en proceso de estudio en los diferentes Sínodos sean locales y el general del patriarcado en relación al orden sin distinción de género.

Por último, como estamos "en los 5 Continentes" y a diferencia de muchas jurisdicciones ortodoxas, no estamos atados a ninguna tradición étnica o cultural como en el "viejo continente", aunque si las respetamos y honramos esas tradiciones. En vez de solo ser una Iglesia étnica que responde a una cultura en particular como la griega, rusa, etc...., Nosotros somos una Iglesia que participa de la multiétnica, y el multilenguaje, la sociedad multicultural que es en lo particular la América moderna, entendido esto como una comunidad de fieles congregados desde el 2009 en Colombia, como una Iglesia en Misión Emergente, cuya denominación inicial fue “Antigua Iglesia Apostólica en la Ortodoxia de la Fe” y a los fines legales ( es llamada y conocida como: una Iglesia Particular Local o Nacional), más adelante en el 2014 nos  incardinamos al Patriarcado Ortodoxo de las Naciones, Iglesia de la Unidad, según el mandato del Santo Sínodo General.

La Iglesia celebra predominantemente diferentes Liturgias como la Ortodoxa para Occidente de San Thikón y las liturgias de rito latino pre conciliar y en el caso de la post conciliar poseemos una versión latinoamericana propia sin alterar por ello las cuestiones necesarias que dan validez a lo sacramental, aunque algunos sacerdotes también celebran la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo (rito bizantino) o la Divina Liturgia de Mar Addai y Mari Mar (rito oriental) conocida como Mozárabe. La Iglesia se encuentra encarnada en un mundo occidental, pero manteniendo la teología y patrones de pensamiento de oriente desde una perspectiva más contextual que literal acorde a los tiempos en que vivimos.

En particular, nos consideramos una "Iglesia de los Primeros Concilios Ecuménicos de la Iglesia", celebrados en Nicea, Constantinopla, y Éfeso, respectivamente, durante un período de unos 125 años.

 

Parroquia católica Apostólica Ortodoxa

de La Santísima Virgen María

Barrio Villa Luz Ciudad Latina Soacha Cundinamarca Carrera 15 D 18 A 84 Sur

LA THEOTOKOS: Madre de DIOS

EL SIMBOLO DEL ESPÍRITU SANTO

 

LA CRUZ ORTODOXA

La cruz Ortodoxa es aquella de 8 brazos, que recibe también el nombre de crucifijo. Sobre el eje central (vertical) se encuentra tres travesaños horizontales: el más cercano al centro es grande, para las manos de Cristo crucificado.

El travesaño horizontal superior recuerda la tablilla con la inscripción "Jesús Nazareno Rey de los Judíos" fue colocada sobre la cruz de Cristo por orden de Poncio Pilato. Era costumbre romana escribir la culpa del reo en estas tablillas. En la tradición ortodoxa, los pies de Cristo no están atravesados por un solo clavo, como en la católica romana, sino con dos clavos: uno por cada pie.

El travesaño horizontal inferior es para los pies del crucificado uno de sus extremos está un poco alzado: muestra el paraíso, hacia el cual se dirigió el Buen ladrón crucificado junto a Cristo. El otro extremo, en cambio, se dirige hacia abajo, hacia el infierno, el lugar destinado al otro ladrón, que no se arrepintió.

Muchas veces, debajo de la cruz puede verse la imagen de una calavera: es la cabeza de Adán, el cual, según la tradición, había sido sepultado en el Gólgota, bajo el lugar donde después fue crucificado Cristo. En la hendidura de la roca, bajo la cruz, cae sobre la cabeza de Adán una gota de la sangre de Cristo. Se le devuelve así la vida a Adán, al hombre y a la humanidad.

Al lado de la cruz se representa muchas veces a la Virgen María y al discípulo amado de Jesús: el apóstol Juan. Con frecuencia se incluyen también los instrumentos de la muerte de Cristo: la lanza con la cual le atravesaron el costado y la caña con la esponja empapada en vinagre que un soldado romano le dio a Cristo.

EL ESPIRITU DE DIOS PERMANECE EN NUESTRA IGLESIA Y EN NUESTROS CORAZONES.

 

 

 

    PRIMER SÍNODO LATINO-AMERICANO EN FORTALEZA BRASIL

                 DEL 15 AL 20 DE NOVIEMBRE DEL 2015

Matrimonio celebrado en Cuba por el suscrito Metropolita Antonio I

Contrayentes: Elismary Hernández Debesa y Raidel Jesús Yong García. Julio del 2016.

Obispo Raidel Jesús Yong García Consagrado Obispo por el Metropolita Antonio I del Patriarcado Ortodoxo de las Naciones, el día 9 de Julio del 2016 en Santa Cruz del Norte República de Cuba. 

Quien desee comunicarse con él, su Email es obispojosue2016@gmail.com  Celular 322 3547275

Capilla nueva en Villa Luz Soacha

DICE: Hechos 11,26

26 Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

Patriarca Nicolás +++ en la capellanía Ortodoxa, acompañado del Patriarca Ruso y otros Obispos

Patriarca +++ Nicolás ordena 28 sacerdotes y 12 moniales en su viaje a Italia

SÍNODO 2014 ITALIA
SÍNODO 2014 ITALIA

                  Visita del Metropolita Makarios a Colombia

 

 

 

INSCRIPCIONES ABIERTAS PARA ASPIRANTES AL SACERDOCIO CATÓLICO ORTODOXO

(Noble y altruista misión de Cristo en la tierra)

 

Interesados enviar hoja de vida a la Calle 69 C No. 78-38 Sur B/Nueva  Granada. Bogotá Colombia. 

 

Desea conocer más sobre la Iglesia ortodoxa?

0107 Las moradas de los Dioses VII Ortodoxos (Copie este enlace en google y admire la verdadera Iglesia de Cristo.)

 Es un recorrido por los templos del mundo. Los templos Ortodoxos joyas de arte en pintura y colorido y armonía y arquitectura

 

Diferencias entre nosotros y los católicos-romanos

En mas de 2000 años de Cristianismo, si bien hay muchos puntos en común entre la Iglesias Ortodoxa y la Iglesia Romana, – vivieron en comunión casi un milenio, son “Católicas” (entiéndase Universales) y “Apostólicas” (tienen “sucesión apostólica”, son herederas de las comunidades cristianas fundadas por los mismos apóstoles) – existen diferencias notables entre ellas, a saber:

  • Diferencias referidas a los Dogma de Fe;
  • Diferencias Litúrgicas (referidas a los sacramentos)
  • Diferencias administrativas (forma de organizarse).

Diferencias Dogmáticas

La Procedencia del Espiritu Santo.

Dijo el Señor: “Pero cuando venga el Paráclito (el que trae el consuelo), a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de Verdad el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mi” (Jn, 15:26).

El credo dice: “…y en el Espíritu Santo que procede del Padre”.

Este credo fue confirmado por los Concilios Ecuménicos, los cuales prohibieron cualquier adición o cambio. Este Credo sigue siendo respetado por todas las Iglesias Orientales y Occidentales antes del cisma y en él está resumida toda la verdad de la doctrina cristiana.

La Iglesia Ortodoxa ha consevado el credo original sin alteración.

La Iglesia Romana aumentó al artículo octavo las palabras “…y del Hijo” quedando así este artículo: “…que procede del Padre y del Hijo”. Esta adición al Símbolo de la Fe, comenzó en España en el siglo VI, trasladándose posteriormente a Francia, siendo rechazado por las demás Iglesias. El mismo Papa la rechazó. El Papa León III, el Grande, mandó imprimir este Credo en dos láminas de Plata, en griego y en latín, sin la palabra: “y del Hijo” colocándolas en las puertas de la Catedral de San Pedro en Roma, declarando que lo hacía para conservar el Símbolo de la Fe intacto, como lo declararon los dos primeros concilios Ecuménicos.

Pocos años después, ascendió el Papa Nicolás, quien oponiéndose a su antecesor, permitió que fueran agregadas las palabras “…y del Hijo” en el Credo.

El gran Patriarca Focio protestó por esta añadidura. El Papa Juan VIII prometió corregir el error, pero los Papas sucesores de él lo conservaron, aceptándolo hasta la actualidad la Iglesia de Roma.

La existencia del Purgatorio.

La iglesia Romana enseña que las almas, después de la muerte terrenal, van a dar a un lugar que llamado “Purgatorio“, donde se limpian (“purgan” de ahí el nombre) de sus pecados leves sufriendo algunos tormentos, y que después de este “lavado espiritual” entran al Paraíso.

La Iglesia Ortodoxa cree que las almas después de la muerte esperan el Juicio Final, en un lugar que no es el Paraíso ni tampoco el Hades.

Cuando el Buen Ladrón dijo a Jesús, que estaba sobre la Cruz: “Acuerdate de mi, Señor, cuando vengas en tu Reino”, oyó la respuesta de Cristo:

Hoy estarás conmigo en el Paraíso”

No le dijo “Espérate en el purgatorio y después de tu purificación llegarás al Paraíso”, ni nada semejante.

En la Iglesia Romana se cree que el Papa y los Obispos, según su jurisdicción, tienen potestad para conceder Indulgencias por realizar determinadas acciones o por orar con específicas preces, cumpliendo con las condiciones necesarias.

Las Indulgencias no son para perdonar los pecados, antes bien presuponen como condición necesaria para ganarlas la remisión de ellos. Ellas son una remision de las penas temporales en las que se ha incurrido por los pecados.

Estas Indulgencias son aplicables a uno mismo o a las almas que están en el Purgatorio como un sufragio, para disminuir o terminar con sus sufrimientos.

La Iglesia Ortodoxa no acepta tal doctrina y facultad, y tampoco el Purgatorio, como ya mencionamos.

El “Pecado Original”.

El Pecado original – a grandes razgos – es el pecado cometido por Adán y Eva, (los primeros padres de la humanidad) al desobedecer el mandato divino de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, siendo castigados con la expulsión del Paraíso. Por esta razón se condena al pecado a cada uno de los nacidos – es decir, a la naturaleza humana como tal- tras la expulsión del Edén.

La doctrina romana a este respecto se fijó en el concilio de Cartago (397), en el concilio de Orange (529) y el concilio de Trento (1545). Ninguno de éstos es considerado “Concilio ecuménico válido” por la Iglesia Ortodoxa.

En la iglesia ortodoxa no existe el “pecado original”, lo que existe es el “pecado ancestral”. Dios dotó al ser humano de “libre albedrío”, le dió el poder de elegir y tomar sus propias decisiones; Por ende puede elegir entre hacer lo bueno (vivir en el amor de Dios) o hacer lo malo (alejarse del amor de Dios). De esto ya nos advertía en Apóstol San Pablo:

«Todo está permitido», pero no todo es provechoso. «Todo está permitido», pero no todo es constructivo (1 Cor. 10-23).

La inclinación natural de hacer el mal – a separarse de Dios – es lo que llamamos el “pecado ancestral”. No existe antecedente bíblico contundente ni en los escritos de los Santos Padres de la Iglesia para sostener una “Doctrina del Pecado Original”.

Creemos que no es posible heredar la transgresión cometida por Adán y Eva (ellos ya pagaron con su expulsión del Paraíso). Nadie puede cargar con culpas ni errores ajenos, Si caemos en pecado, cada uno de nosotros tenemos que comparecer y responder ante el tribunal de Cristo por nuestras faltas. La responsabilidad no es hereditaria sino que individual.

La importancia de la creencia o no en el pecado original tiene consecuencias en lo que viene.

 

La Inmaculada Concepción.

La Iglesia de Roma cree que Santa Ana concibío a la Virgen de forma aspermática (sin esperma, sin mancha de pecado original que ahí que se ocupe la fórmula “Ave María Purísima sin pecado concebida“). Esta creencia, con todo, es bastante reciente respecto de la historia de la cristiandad; En efecto en 1854 el Papa Pío IX, – sin tener a la mano para ello dato alguno ni en las Sagradas Escrituras, ni en las enseñanzas de los Santos Padres de la Iglesia, sólo en una distorsionada devoción mariana – elevó a “Dogma de Fe”.

La Iglesia Ortodoxa cree y enseña que la Santísima, Purísma, Bendita Señora Madre de Dios y Siempre Virgen María fue concebida en la carne de manera natural como cualesquier ser humano (coito), sólo considera como inmaculado el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, ya que Él fue dado a luz milagrosamente — del Espíritu Santo y la Virgen María. Según las palabras de San Ambrosio de Milán

 

“De todas los nacidos por mujeres, es completamente Santo solo nuestro Señor Jesucristo, Quien por un especial, nuevo modo de inmaculado nacimiento, no experimentó la corrupción terrenal.”

Así como por medio una mujer entró el perdición al mundo (Eva) también por medio de una mujer (María) debía entrar la salvación al mundo. Si bien María fue electa por Dios para dar cumplimento a las profesías acerca de la llegada del Mesías, tenía la naturaleza dañada por el pecado original – como cualquiera de nosotros – por lo cual ella misma necesitaba ser redimida, redención que comenzó desde los tres años de edad con su presentación en el Templo y que culminó completamente en el día de la Anunciación.

En resumen, María no nació santa sino que se hizo santa, y si ella pudo… nosotros también, voilá.

 

 

 

 

 

La Infalibilidad Papal

 

En el año de 1870 decidió el Concilio Vaticano I – encabezado por el Papa Pío IX – un nuevo dogma, el cual no tiene ningún antecedente en toda la historia de la Iglesia: “La infalibilidad Papal”, lo cual significa que el Papa “no se equivoca” cuando habla “Ex Cathedra” sobre materia de fe o de costumbres.

Este nuevo dogma contradice lo dicho por el Señor quien no aceptó que lo llamaran: “Maestro bueno” cuando le preguntó el joven: “…Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Le contestó Jesús: …¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino sólo Dios”. (Lc. 18:18-19).

Muchos de los cristianos occidentales protestaron por esta decisión contraria al Evangelio, separándose de la Iglesia de Roma por medio de la llamada Unión de Utrecht y autollamándose “Viejos Católicos” o “Véterocatólicos”.

Las Órdenes y Congregaciones

La Iglesia de Roma, a lo largo de su historia y hasta el día de hoy, ha dado pie a la proliferación de numerosas instituciones (Agustinos, Benedictinos, Dominicos, Franciscanos, Jesuitas, Maristas, Mercedarios, Pasionistas, Schoënstatt …… etc) que han traído, a lo largo de la historia, varios dolores de cabeza al Obispado de Roma.

La Iglesia ortodoxa no tiene y nunca ha admitido órdenes, ni congregaciones religiosas. La razón es bastante sencilla y práctica: porque estas asociaciones incuban intrínsicamente el peligro de convertirse en SECTA, esto es “Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica” como lo define la Real Academia. Y las sectas buscan influir con su cosmovisión en su entorno, es decir, buscan PODER.

Y no hay nada mas alejado del mensaje universal del cristianismo que un sinnúmero de grupos que tienen visiones bastante particulares del mensaje de Cristo, peleándose entre sí y poniendo mas énfasis y devoción en algún Santo,  o en la de su fundador que en la sacra figura de Cristo.

En la iglesia ortodoxa, sólo hay cristianos ortodoxos sin acepción de edad, sexo, estirpe o condición. La forma de que un feligrés piadoso desee hacer votos de vida consagrada es por medio de la vida monástica.

 

Diferencias Litúrgicas

Una parte de las diferencias litúrgicas es producto de tradiciones étnicas, y la otra se formó después de la separación de las Iglesias Oriental y Occidental. Aquí mostraremos algunas:

El uso del pan ácimo en la Eucaristía

La Iglesia Ortodoxa consagra el pan natural con levadura, en tanto que la Occidental, el pan ácimo. La Iglesia Ortodoxa basa su punto de vista, primero, sobre lo que el Señor comió en la Ultima Cena: Pan con levadura. “Antes de la fiesta de la pascua…” (Jn. 13:1). “Dos días después era la pascua y la fiesta de los panes sin levadura…” (Mc. 14:1). “Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua” (Lc. 22:7).

La palabra griega “Artos” (Áρτος) que aparece en el Evangelio – para quienes no lo sabían los Evangelios se escribieron en griego – significa el pan natural con levadura y no el ácimo.

Los Apóstoles usaron el pan natural con levadura en cumplimiento del Sacramento de la Eucaristía, “…en el partimiento del pan…” (Hch. 20L:7).

San Juan Crisóstomo explicando la palabra griega “artos”, dijo que esto se traducía como “pan con levadura” (Sermón 81 sobre el Evangelio de Mateo).

Los primeros cristianos llevaban consigo pan y vino, y terminando la Eucaristía repartían lo sobrante a los pobres. Sin duda usaban el pan con levadura y no el ácimo. “Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; …” (1a. Cor. 11:21).

El bautismo y la Confirmación

La Iglesia Ortodoxa bautiza metiendo al niño en el agua, mientras que la Iglesia Romana bautiza por infusión. En griego “baptizo” y “baptisma” significan sumersión y no aspersión o infusión. El Evangelio dice: ” Y Jesús después que fue bautizado, subió luego del agua;…” (Mt. 3:16. Mc. 1:10). La palabra subió, supone que antes bajó al agua.

En Roma se descubrió, en la Catacumba de San Calixto, un icono del siglo II que representa a Cristo inmerso en el agua, saliendo con la ayuda de Juan. En el convento Dafne, cerca de Atenas, existe un antiguo icono hecho con mosaicos que presenta a Cristo metido en el agua al ser bautizado por Juan. San Basilio el Grande, en su artículo sobre el Espíritu Santo, dice: “El sacramento del bautismo se tiene que celebrar con tres inmersiones”.

La Iglesia en sus primeros tiempos no permitía el bautismo por aspersión, sino en los casos de sumo peligro. En caso de que llegara a vivir el bautizado por aspersión en caso extremo, se le prohibía recibir el Sacramento del Sacerdocio.

La Iglesia Occidental misma bautizaba en los primeros siglos del Cristianismo por inmersión, como es de notarse en los antiguos manuales litúrgicos que se conservan. La aspersión e infusión sólo fue permitida después del siglo XVI. El Sacramento de la confirmación, en la Iglesia Romana, lo confieren exclusivamente los Obispos y no se celebra inmediatamente después del bautismo, sino cuando llega el niño a la adolescencia. Se le unge con el Santo Crisma, y se le imponen las manos.

Sabemos, sin embargo, que estos dos Sacramentos: El Bautismo y el Mirron ( la confirmación ) nunca se dieron separados en la Iglesia Primitiva. Tanto los Sacerdotes como los Obispos lo administraban como se hace en la Iglesia Ortodoxa hasta la actualidad.

Dice el escritor eclesiástico occidental, Tertuliano, en su libor sobre el Bautismo, lo siguente: “Después de salir de la pila del bautismo recibiremos el Santo Myron conforme a la antigua tradición”.

El Celibato del Clero

La Iglesia Romana exige insoslayablemente el celibato a su clero

Sin embargo, la Iglesia Primitiva nunca prohibió el matrimonio del Clero ni de los Obispos, el gran teólogo de la Iglesia, San Gregorio, fue hijo de un Obispo, como lo fueron otros grandes santos, pero la Iglesia, posteriormente y por razones sociales que no hay necesidad de comentar, determinó que los Obispos no fueran casados para que se alejaran de las obligaciones mundanas pudiendo así dedicarse a lo espiritual.

Mas es preciso aclarar este punto: Se aceptan desde el diaconado (y por ende en el sacerdocio) hombres solteros o casados. Si se trata de un hombre soltero una vez adquirido el estatus de diácono – y con mayor razón el de sacerdote – no puede contraer matrimonio durante su ministerio.

En efecto en muchas parroquias ortodoxas (sobretodo aquellas eslavas) la feligresía exige que el párroco sea un hombre casado, la fundamentación de esto es bastante lógica: Si un hombre casado puede mantener su hogar, puede mantener una parroquia.

Las Estatuas

Entre las diferencias de culto existe el de las estatuas. El Occidente Romano colocó estatuas en las iglesias. El Oriente Ortodoxo las rechazó y sigue rechazándolas dentro de los templos, basándose en la Palabra del Señor: “Dios es espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren” (Jn. 4:24). Y también: “…Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás” (Mt. 4:10). San Pablo nos dice: “El Dios que hizo el mundo… siendo Señor del cielo… no habita en templos hechos por manos humanas…” (Hch. 17:24)

La Santa Unción

La Iglesia Ortodoxa ora sobre el aceite para la curación de las enfermedades y remisión de los pecados. La Iglesia Romana considera que el aceite es para los moribundos y para los enfermos graves (de ahí el nombre de “Extrema-unción“), esto a pesar de que la Santa Biblia enseña que el óleo se da a los enfermos para su sanación espiritual y corporal,no existiendo esa disociación cuerpo-alma tan frecuente en la cultura occidental.

“Está alguno enfermo entre vosotros, llame a los ancianos de la iglesia, que oren por él ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo y el Señor lo levantará;…” Stg. 5:14-15).

La Eucaristía

En Occidente sólo se da la Comunión a los niños que han llegado al uso de la razón; si un infante muere, muere sin Comunión.

En Oriente se puede impartir la comunión desde que se es bautizado.

Los fieles de la Iglesia Occidental, de ordinario, sólo reciben el Pan Eucarístico, que no es fragmento de un solo Pan sino una Hostia; últimamente se permitió que en ocasiones especiales se recibiera el Pan y el Vino. Y San Pablo dice: “Siendo uno solo el pan, … pues todos participamos de aquel mismo pan”. “Por tanto… coma cada uno así del pan, y beba de la copa” (1a. Cor. 10:17, 11:28).

En la Iglesia Ortodoxa la comunión es con pan y vino, los fieles reciben del sacerdote o el Obispo un trocito de pan y vino mezclado en una cucharada que se reparte desde el cáliz eucarístico.

Las fórmulas Sacramentales

Por desgracia, los católicos romanos creen que la acción de los Santísimos Sacramentos reside en la persona del Sacerdote. Dice el Sacerdote: “Yo te bautizo”, “Yo te uno en matrimonio”, “Yo te unjo”, “Yo te perdono”.

El sacerdote Ortodoxo dice: “Se bautiza el siervo de Dios”, “Se unge el siervo de Dios”, “Se perdona el siervo de Dios”, porque la Iglesia Ortodoxa está segura que el medio principal en los Sacramentos es la Gracia Divina y no el Sacerdote que sólo es su instrumento. En otras palabras, la Iglesia Ortodoxa enseña que la acción de los Sacramentos está basada en la Gracia Divina y no en el Sacerdote, independientemente de su cualidad humana.

Conviene aquí mencionar que uno de los grandes doctores de la Iglesia Occidental, San Agustín, Obispo de Hipona, hablando sobre los Sacramentos dice: “Cuando el Señor perdonó a la mujer pecadora, no le dice “yo te perdono tus pecados”, sino, “…tus pecados te son perdonados” (Lc. 7:48).

 

 

Diferencias Administrativas

La Autoridad Máxima

La iglesia Ortodoxa considera al Concilio Ecuménico como Autoridad Máxima de todas las Iglesias. En tanto que la Iglesia Romana considera al Papa como la Autoridad Máxima de todas las Iglesias “Por encima de los Concilios Ecumenicos”. La Iglesia Ortodoxa basa su doctrina en lo siguiente:

Los Santos Apóstoles se reunieron en Jerusalén para estudiar las diferencias surgidas entre sí sobre los que vinieron al Cristianismo de los judíos y los que llegaron de los gentiles. Algunos de los Apóstoles consideraban que los gentiles tenían que integrarse al Cristianismo. Otros opinaban que adoptar primero la religión judía antes de integrarse al Cristianismo. Otros opinaban que estos deberían aceptarse directamente a la fe Cristiana. Sobre eso ninguno de los Apóstoles en particular tomó la decisión.

Se congregaron para que en conjunto se decidiera, lo que implica que todos Apóstoles tendrían que estar reunidos para hacerlo (Hch. 15). Y el Concilio decidió aceptar a los gentiles en el Cristianismo directamente, sin pasar por la circuncisión, puesto que el Cristianismo no es parte del Judaísmo sino una Religión independiente. Las Iglesias Cristianas en Oriente y Occidente, antes del cisma, se administraban de una manera conjunta y democrática y no con dictadura. Cuando había algunas diferencias o asuntos a nivel superior de una Iglesia, se reunía el Concilio Ecuménico, constituido por todos los Patriarcas y los Jefes de las Iglesias Autocéfalas, para estudiar todos los asuntos y tomar sus decisiones, siendo éstas Obligarorias para todos. El mejor testimonio de ello son los Siete Concilios Ecuménicos, cuyas resoluciones están reconocidas en Oriente y Occidente hasta la actualidad.

La Sucesión de Pedro.

Occidente basa la Primacía del Obispo de Roma o Papa en que es el sucesor de Pedro y que Pedro fue el superior de los Apóstoles, apoyándose en Mateo 16:13, 16-18:

“Pregutó Jesús a sus discípulos deciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?… Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: “Bienaventurado eres, Simón, Hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Yo también te digo, que tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”.

Este pasaje no significa lo que Roma trata de interpretar, la roca no es Pedro, sino la confesión de Pedro de que Cristo es el Hijo de Dios. La Iglesia esta construida sobre la Divinidad de Cristo viviente y no sobre Pedro, el hombre muerto. No puede ser la base de la Iglesia un ser humano sino Dios mismo, para que se cumplan las palabras de Cristo, que las puertas del Hades no prevalecerían contra ella, conforme a su promesa: “Permaneceré con vosotros hasta el fin”. San Pablo dice en su Primera Carta a los Corintios: “Y la roca era Cristo” (10:4).

El mismísimo San Agustín explicó este versículo en su artículo 270, con lo siguiente: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra que es tu confesión, que Cristo es el Hijo de Dios viviente, edificaré mi iglesia”. En su artículo 76 también dice: “Los que edifican sobre humanos dicen, yo soy de Pablo, yo soy de Apolos, yo soy de Pedro. Pero los que edifican sobre la confesión de Pedro y la Divinidad de Cristo, dicen: Yo soy de Cristo. Porque la Iglesia está edificada sobre Cristo y no sobre Pedro”.

El Escritor francés Andre Boreau hizo referencia a la explicación de San Agustín con lo siguente:

“Cuarenta padres de la Iglesia y grandes escritores explicaron el mencionado versículo igual que San Agustín, lo que quiere decir que la roca no es Pedro sino la confesión de Pedro de la divinidad de Cristo. Entre estos cuarenta se cuentan diez Papas. “.

Los mismos Apóstoles no aceptaron la superioridad de Pedro sobre ellos. San Pablo dice:

“El hombre es cabeza de la mujer como Cristo es cabeza de la iglesia” (Ef. 5:23).

Pablo no dijo que Pedro es la cabeza de la iglesia. Así también los Concilios Ecuménicos no aceptaron la superioridad papal. En el Credo se recita “Creo en una Sola, Santa, Católica y Apóstolica Iglesia”. La palabra Iglesia significa el conjunto, lo mismo que la palabra Católica, y no se refieren a una sola persona. Si los concilios Ecuménicos hubieran aceptado la superioridad del Papa, lo hubieran incluido en el Símbolo de la Fe, mas no fue así. Este Credo es aceptado por todas las Iglesias Cristianas hasta la actualidad.

El Derecho a la Primacía

El ceder el derecho, al Obispo de Roma, de la Primacía sobre los Obispos de Occidente, así como al de Constantinopla sobre los Obispos de Oriente, fue algo temporal y político, era privilegio de la Capital del Imperio.

Cuando Roma fue la capital del Imperio Romano, su Obispo tenía asiento a la derecha del Emperador, por lo que este lugar temporal le dio el privilegio de la Primacía sobre los demás Obispos de Occidente. Cuando Constantinopla se convirtió en la Capital del Oriente, su Obispo se sentaba a la derecha del Emperador o del Rey, por lo que, por este mismo privilegio temporal, alcanzó los mismos privilegios sobre todos los Obispos de Oriente.

Si hubiera sido motivo religioso, el Obispo de Antioquía hubiera tenido la Primacía sobre todos los Obispos de Oriente y Occidente, por ser el sucesor directo de los Apóstoles Pedro y Pablo, quienes fundaron la Iglesia de Antioquía antes que la de Roma. Hasta la actualidad, algunos de los Patriarcas de la Sede Apostólica de Antioquía, además de su nombre llevan el nombre de Pedro, por considerarse sus sucesores. Siguiendo con el aspecto religioso, la Primacía sería un derecho inequívoco del Obispo de Jerusalén sobre todos los Obispos del mundo, puesto que es él el sucesor de Nuestro Señor Jesucristo que es el Gran Fundador, legítimamente el Primero, de toda la Iglesia Cristiana, quien es inmensamente mayor que Pedro, que Pablo y que todos los Apóstoles jjuntos.

El Estado del Vaticano.

El Papa de Roma se proclamó jefe de un Estado temporal, y eso contradice lo dicho por el Señor:

  • “Mi reino no es de este mundo” (Jn. 18:36),
  • “Dad, pues, a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios” (Mt. 22:21), y
  • “Sabeis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad, mas entre vosotros no será así, sino, el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido sino para servir” (Mt. 20:25-27).

Y ¡aquí esta la gran pregunta!: ¿Acaso fue San Pedro jefe de un estado temporal?.

La Ortodoxia y el Papa

Las Iglesias Ortodoxas consideran al Papa de Roma como Patriarca del Occidente y Máximo Jefe de las Iglesias Occidentales que le reconocen.

Cuando renuncie a la autoridad que pretende sobre todas las Iglesias Cristianas en el mundo, entonces lo considerarán como el primero entre los Patiarcas y después de él al Patriarca de Constantinopla y los demás Patriarcas.

Sólo entonces se le considerará “primero entre iguales”.

 

La Iglesia Ortodoxa: proclamando la Verdad de Cristo desde el año 33 D.

 

   

 

 

 

 

 

                          

 

 

 

 

 

 

   ESCUDO EPISCOPAL

                DE

       SU EMINENCIA ++ METROPOLITA ANTONIO I

     MITRA ORTODOXA